La exploración mediante termografía presenta una serie de ventajas respecto a otros métodos de diagnóstico más tradicionales. No son invasivas, se llevan a cabo sin dolor y, además, también sin que el paciente tenga que verse sometido a radiación.
 

El principal objetivo de esta tecnología aplicada al campo de la medicina es la de prevenir las enfermedades, ya que permite identificarlas con mayor antelación que otros tipos de pruebas de análisis convencionales. De este modo, se puede actuar sobre la enfermedad en cuestión, antes de que ésta avance a estadíos más peligrosos o agresivos contra la salud del paciente.
 

​​La termografía médica se puede usar en la identificación de enfermedades que incluyen dolor o lesiones deportivas, enfermedades de tipo muscular, artritis, trastornos de tipo autoinmune, inflamaciones, retención de líquido en el sistema linfático o en el sistema circulatorio. Todo esto la convierte en una herramienta muy útil en los centros médicos, sobre todo cuando se utiliza de manera combinada con el resto de técnicas de exploración disponibles.

Un buen ejemplo de sus usos lo encontramos en el control del cáncer de mama. En este caso, la termografía médica permite realizar un seguimiento de la enfermedad sin necesidad de que las pruebas invasivas se tengan que realizar de manera recurrente, por lo que quedan reservadas únicamente para aquellos casos en los que la termografía no pueda ser suficiente.

  • Facebook - círculo blanco

© 2019 Thermo Care 

Aviso de privacidad

ThermoCareBR.png